María Santísima está contigo.
Llena de Gracia, estoy en Cristo el Señor. He sido elegida Reina. Fui la Madre de Jesús y, por Su voluntad, soy vuestra Madre.
Vengo con caridad por amor a Mi Señor y os conduzco a Él para que seáis hijos escogidos del Altísimo Dios.
Todas Mis rosas florecerán y las presentaré santas al Buen Pastor, quien las guiará en lo alto y las ofrecerá al Padre como regalo de amor.
Jesús es el Maestro del Amor infinito; en Su Todo Él se dio a Sí mismo por vosotros para que la nueva vida entrara en vosotros.
Habíais llegado a ser hijos de Adán! Con su pecado, estabais destinados a una muerte cierta, pero el Dios del Amor vino a salvaros y, con amor infinito, se dio Él mismo a la Misión dictada por Su Padre que está en los cielos, y os salvó de una muerte segura y os devolvió a la vida.
Ahora que vuestro tiempo ha madurado, sed Sus fieles; mostradle todo vuestro amor y acudid a Él con alegría porque, en Su bondad, Él os da la vida eterna y os conduce a Sus moradas donde el amor y la alegría serán eternos.
Bajo Mi Manto estáis todos bien protegidos: nunca os apartéis del Amor; sed fuertes y fieles en la misión porque el Dios del Amor reina en vosotros.
Venid, Mis pequeños hijos, fortaleceros en la Santa Eucaristía para ser firmes en el Amor. Dejad que el fruto del Amor brote dentro de vosotros y acudid alegres a la Misión final que Jesús permite, para liberaros del mal.
Sed signos tangibles de pertenencia al Amor; gritad al mundo entero que Jesús ha vuelto a la Tierra para terminar su última batalla, con vosotros a Su lado, para que seáis victoriosos.
Con Él al timón, ciertamente seréis victoriosos, porque aquellos que tienen a Jesús a su lado no pueden sino ser victoriosos. Él es el Victorioso, Él es el Rey de reyes, y viene, en Su infinito Amor, para guiaros hacia la victoria final.
El tiempo de oscuridad reina sobre toda la Tierra. Mis pobres hijos, vosotros que no creéis en Su Venida , seréis nada más que marionetas en las manos del enemigo y os perderéis con él en la profunda oscuridad, de la cual nunca emergeréis.
Mis hijos, vengo a vosotros para despertaros de esta desgracia, despiertaos del sueño que invade vuestros corazones y abrid rápidamente los ojos a la Luz, corred rápido al refugio, ya no hay más tiempo para descansar, corre, mis hijos, hacia Su Mesa, alimentaos de Su Cuerpo , uniéndoos a Él en totus tuus y en Amor seréis salvados.
¡Jesús os espera! Siempre está listo para perdonaros, si lo deseáis. Tened compasión por vuestras almas y venid a la Salvación. Sanad vuestros corazones en el Amor, Cristo viene a vosotros y os pone en Su Todo para ser fuertes, en Su Inmaculado Corazón triunfaréis con Él.
Jesús ofrece a su pueblo un nuevo amor, pone Su Corazón en sus corazones, un Corazón lleno de amor, un Corazón que nunca dejará de latir, Su latido será amor eterno para vosotros.
Escuchad, mis hijos, pequeños de vuestra Madre celestial, no seáis vencidos por el sueño más tiempo, sino despertad y corred al refugio, ¡ahora!
Con todo el Amor del Hijo, vengo a gritaros amor y con el Espíritu del Padre os bendigo.
Venid a Jesús: el Hijo espera para presentar al Padre los frutos de Su Amor; sed bendecidos en su Santo Nombre, fieles a Su Amor. Venid, venid, benditos de vuestro Señor, venid a vuestro Señor para ser aceptados. La gracia sea con vosotros, id y trabajad en Mi Viña.
El Señor Jesús dice: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida; quien está en Mí se salva! Os insto a volver a Mí para ser salvados.
¡Jesús grita todo Su Amor! No seáis sordos, hijos míos, no cerréis los ojos ante la visión del mundo; todo se cumplirá según está escrito en el Apocalipsis del Evangelio de Juan: ¡todo sucederá!
¡Oh!!!, habéis estado ciegos y sordos, hijos míos. No creísteis. Ahora mirad y cambiad vuestras mentes; Yo soy el que os dio Amor, que rechazasteis en favor del mundo, poniéndoos en manos del enemigo.
¡Qué desastre sois, hijos!
El mundo está ahora al final de sus días.
¿Qué me diréis cuando Me encontréis?
Quizás digáis, Jesús, perdónanos y perdonadnos.
¿Qué estáis haciendo para que Jesús os perdone? ¿Quizás corréis a refugiaros?
Quizás venís a Mi Santo Altar.
O tal vez os engañáis pensando que Mi bondad
os concederá salvación,
sin vuestra cooperación con vuestro sí?
El tiempo de la misericordia infinita ha pasado, ahora es el tiempo de las elecciones, debéis elegir: o al dios infernal o al Dios del Amor!
¿Qué queréis hacer, hijos míos? No os quedéis esperando, paso por aquí ahora. A aquellos que me encuentren en Mí los salvaré y los llevaré conmigo. Aquellos que no hayan tenido tiempo para Mí debido a su maldad irán hacia su maldad.
Jesús os espera, no retraséis vuestras elecciones. Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Más allá de Mí solo hay el abismo de la muerte. Abrid vuestros corazones a Cristo y adornaos con Todo en Su Mesa.
Jesús está allí, Todo Amor, esperando ser considerado por vosotros para que Él pueda morar en vosotros. Venid ahora, no seáis necios, arrepentíos!
Jesús en la Eucaristía os espera, Jesús os ama!
María Santísima en Cristo Jesús, Rey de reyes.
Fuente: ➥ ColleDelBuonPastore.eu