Mis pequeños hijos, Yo, María, Madre de la Caridad Cristiana, estoy siempre con vosotros, aunque no podáis verme. He bajado del Cielo para llamaros a la conversión. No os quedéis de brazos cruzados. Dios tiene prisa y ha llegado el momento de vuestro testimonio público y valiente.
El demonio actuará y causará gran confusión y división en la Casa de Dios, pero será derrotado por la fidelidad de los valientes soldados de sotana que aman y defienden la Verdad.
La oscuridad nunca prevalecerá sobre la Luz. Amad la Verdad y defendedla.
Perteneceis al Señor, y debéis seguirle y servirle solo a Él.
Os dirigís hacia un futuro en el que pocos permanecerán firmes en la Verdad.
Escuchadme. Pase lo que pase, permaneced fieles a las enseñanzas del verdadero Magisterio de la Iglesia de Mi Jesús. No hay victoria sin la cruz.
Después de todas las tribulaciones, veréis la mano poderosa de Dios actuando en favor de los justos. Abrid vuestros corazones al Señor y aceptad Su voluntad para vuestras vidas.
Este es Mi mensaje para esta noche.
Uníos en el Sagrado Corazón de Mi Hijo, vuestro Señor Jesucristo.
Os amo y os bendigo.
Vuestra Madre Celestial, María, Madre de la Caridad Cristiana