Queridos hijos, María Inmaculada, Madre de todos los pueblos, Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Reina de los Ángeles, Auxilio de los pecadores y Misericordiosa Madre de todos los hijos de la tierra — ved, hijos, que incluso hoy Ella viene a vosotros para amaros y bendeciros.
Hijos, pueblos de la tierra, en el horizonte hay una nueva pandemia llamada “Ebola”; todos los gobiernos de la tierra deben tomar medidas lo antes posible. Los QUIÉN no deben cometer los mismos errores que en el pasado; ¡es mejor prevenirlo, pues el riesgo es extremadamente alto! Érase una vez, las pandemias no eran tan frecuentes; hoy en día, la gente se desplaza de un continente a otro y así surgen las pandemias.
Como podéis ver, hijos, hay poco por qué alegrarse en esta tierra entre guerras y pandemias, pero nunca perdáis vuestro gozo; sed siempre positivos y confiados en vuestro Señor Jesucristo.
Vientos de guerra soplan con fuerza incluso sobre otros países que no están involucrados; ¡por lo tanto, se añade otro peligro!
Orad, hijos; ¡uníos y orad! Como podéis ver, nada va bien; todo lo que sucede a vuestro alrededor es una señal de sufrimiento para todos los hijos de la tierra. Todo esto hace que los pueblos de la tierra pierdan su paz mental y por esta razón, una vez más, os digo con fuerza: “¡UNÍOS! NUNCA ME CANSARÉ DE DECIROS ESTO: ¡LA UNIDAD ENTRE VOSOTROS SERÁ VUESTRA SALVACIÓN!”.
Apresuraos, no dejéis pasar más tiempo; este es el momento adecuado. No dudéis; dejad a un lado los asuntos triviales y comprometeos con vuestra unión de hermandad y sororidad, ¡y no olvidéis escuchar a la Reina de las Almas — ella os aconseja!
GLORIA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO.
Hijos, la Madre María los ha visto a todos y los ha amado a todos desde lo más profundo de su Corazón.
Los bendigo.
¡OREN, OREN, OREN!!
NUESTRA SEÑORA ESTABA VESTIDA DE BLANCO CON UN MANTO AZUL CIELO; LLEVABA UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS EN SU CABEZA Y HABÍA TRINCHERAS A SUS PIES.
Fuente: ➥ www.MadonnaDellaRoccia.com