Queridos hijos, la humanidad ha estado ciega espiritualmente desde los tiempos de Eva y Adán. Para ayudarlos, Dios eligió hombres y mujeres que, a lo largo de los siglos, fueron llamados a contribuir al plan de salvación. La humanidad vivió en tinieblas, y Mi Jesús vino como la Luz para brillar en las vidas de todos aquellos que se abren a Su misericordia. Sabed que Mi Señor no os ha abandonado. Por misericordia, dejó Su Iglesia y dentro de ella los Sacramentos, que son canales de Su acción salvadora.
Quiero deciros que sois importantes para la realización de Mis planes. Dad lo mejor de vosotros mismos y sed fieles a la misión encomendada. El cielo será vuestra recompensa. Camináis hacia un futuro donde muchos se apartarán de la Verdad y la muerte estará presente por todas partes. Orad. Solo mediante el poder de la oración podréis soportar el peso de las pruebas que están por venir.
Dios tiene prisa. No dejéis para mañana lo que debáis hacer hoy. Necesito vuestro “sí” sincero y valiente. ¡Adelante! Vuestra testimonio de fe contribuirá a la conversión de muchos hijos alejados. Escúchame.
Este es el mensaje que os transmito hoy en nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por permitirme reunirnos aquí nuevamente. Os bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Quedaos en paz.
Fuente: ➥ ApelosUrgentes.com.br